EL CONCEPTO DE PLANTAS ENTEÓGENAS
En
primer lugar entenderemos la palabra enteógenos desde la perspectiva de (Fericgla,
2001:19): “el sentido original del verbo
“alucinar” es “cegar, seducir o engañar”. Proviene del latín (h)al(l)ucinari,
“divagar mentalmente o hablar sin sentido”, y es sinónimo de verbos que
significan “estar loco” o “delirar” (…) el termino “psicotomimético” o
“psicomimético” usados por algunos hombres de ciencia, fue acuñado para
referirse a una droga que provoca estados psicóticos. Si tenemos presente que
la “psicología” se ha ocupado únicamente de las enfermedades mentales (a pesar
de que la etimología de la palabra indique “el estudio del alma” o del
“espíritu”), podemos inferir fácilmente que los términos compuestos a partir de
la raíz psico- tienen una connotación de enfermedad, y no seria correcto decir
que un chaman “toma drogas psicomiméticas”. (…) Ya Osmond (citado por WASSON,
1980:223) se percató de estas asociaciones adversas y propuso la palabra
psychedelic, la única palabra que emplea la raíz anómala psiche- en lugar de
psico-, con la esperanza de que el termino pudiera designar algo que “muestra
el alma”. A pesar de ello, no es únicamente que psychedelic sea una formación
verbal incorrecta, sino que además no evita la confusión con las designaciones
formadas a partir de la raíz psico- y, por tanto, tiende a significar algo que
“conduce a estados psicóticos” y no, sencillamente a una forma de percepción
alterada. (…)” .
Por
ello adoptamos la siguiente definición aportada desde la misma referencia: “la palabra enteógeno tiene su raíz en el
termino griego entheos, que literalmente quiere decir "dios (theos) dentro
de mi" y es una palabra que, según los autores han acuñado, significa el
estado en que uno se encuentra cuando es inspirado y poseído por el dios que ha
entrado en el cuerpo.
Se aplicaba a los trances proféticos, la
pasión erótica y la inspiración artística, así como a los ritos religiosos en
los que los estados místicos eran experimentados a través de la ingestión de
substancias que eran transmutables con la deidad. A la raíz entheos, se agrega
el sufijo- gen, que denota la acción de "llegar a ser", quedando el
neologismo propuesto, enteógeno”.